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¿Caducan los vinos? Resolvemos la duda

Hoy acudimos a nuestros expertos enólogos para responder a un dilema que os tiene bastante intranquilos. Muchos os quedáis mirando algunas botellas y con cara sorprendida nos preguntáis: “¿Caducan los vinos?” Y lo cierto es que la cuestión no es para menos, de su solución depende que siga vigente el gran mito de los vinos, una de las pocas cosas de la vida que mejoran con los años.

Pues bien, para hablar con propiedad antes nos hemos ido a consultar el Boletín Oficial del Estado (BOE). “Los vinos, vinos generosos, vinos espumosos, vinos aromatizados y los productos similares obtenidos a partir de frutas distintas de la uva, así como las bebidas de los códigos NC 2206 00 91, 2206 00 93 y 2206 00 99 y elaboradas a partir de uva o de mosto de uva” no han de lucir la famosa etiqueta de caducidad que sí llevan los cartones de leche, las botellas de cerveza y refresco o los pack de gazpacho, por ejemplo.

Hay una excepción que en el Restaurante Carmela conocemos bien: los vinos naturales. A parte de su original sabor (no hay dos botellas iguales), estos vinos que no añaden ningún conservante sí pueden llevar en su botella una etiqueta con la fecha de caducidad para mayor tranquilidad del consumidor. Ocurre con Le Naturel, pero como nos dice El Comidista beberlo después de ‘haber cumplido’ no nos va a matar a no ser que seamos los más descuidados del mundo y hayamos dejado la botella en casa en las peores condiciones de conservación “a cualquier temperatura y sin cuidar la intensidad de la luz”.

le naturel

Hablando de barbaridades, una que no funciona (y esto os lo decimos muy en serio) es hacer de nuestra casa una mini bodega y creednos los reyes del vino capaces de hacer de un vino joven un auténtico gran reserva… No saldría bien.

Recopilando, puesto que no podemos hablar de fecha de caducidad en el caso de los vinos, sólo en los naturales que así lo quieran, de lo que se habla en los vinos es de fecha óptima de consumo.

Todo depende del tipo de elaboración. Si nos lo llevamos a casa cerrado un vino puede durarnos:

  • Los vinos blancos: suelen ser vinos jóvenes que no han pasado por ningún tipo de proceso de crianza en madera por lo que su vida es más corta y podemos mantenerlos unos meses. Los fermentados y criados duran bastante más.
  • Los vinos rosados: al igual que en el caso de los blancos, se suelen consumir jóvenes (como mucho a los tres meses). Hacerlo después conlleva que pierda ese sabor afrutado tan característico.
  • Los vinos tintos: hay varios tipos que van desde los tintos jóvenes, que pueden durar unos dos años, y cosecheros, que si cumple el año ya comienza a perder sus propiedades.
  • Los vinos reserva: pueden aguantar perfectamente los diez años, suavizando incluso su sabor.
  • Los vinos gran reserva: que suelen salir al mercado a los cinco años de su elaboración son los que mejor aguantan el tipo y, por tanto, la realidad del mito de que los vinos mejoran con los años se cumple con ellos. Pueden durar hasta los 20 años.

Esto es lo que ocurre en el caso de que no abramos la botella, pero ¿qué pasa cuando la hemos abierto? Pues como nos avisan en SoloRioja, pasa lo peor que le puede pasar a un vino: que se oxida. En los primeros minutos esta ‘oxidación’ hace que el vino despierte pero lo que conseguimos poco después es que empeore y mucho, además de que se “volatilicen” sus preciados componentes.

Una vez abrimos la botella, éstas son las fechas:

  • Unas 24 horas para los vinos espumosos
  • Unos 3 días para los blancos y rosados
  • Unos 3 días para los ligeros
  • Una semana para el vino tinto joven

Para entender la ‘vida’ de un vino lo mejor es entenderla como si fuera un ser vivo, y realmente pasa por fases parecidas: maduración (cuando después de nacer, crece y se desarrolla), plenitud (cuando puede presumir de su mejor sabor) y vejez y muerte (cuando pierde sus características).

Los vinos, como los seres vivos, no son todos iguales y por eso cada uno tiene una vida distinta, más larga o más corta dependiendo de su calidad. Aunque aquí te hayamos explicado las ideas básicas para que las tengas en cuenta en casa, hay muchos más factores que influyen en el perfecto estado de un vino. Desde la uva con la que está hecho y el resto de sus componentes al oxígeno y la madera de su crianza y condicionantes externos como el calor, la humedad y la luz… Como expertos (y fans absolutos) de vinos en Granada que somos nos encantará resolver vuestra duda para que bebáis el mejor vino en todo su esplendor.



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958 25 57 97

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La Cuchara de Carmela

www.lacucharadecarmela.com

958 81 50 07

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